Las tradiciones rurales llegan a las grandes ciudades

Resulta que los que vivimos sumidos en el capitalismo y el bullicio de las grandes ciudades muchas veces buscamos refugio en la tradición, en todo aquello relacionado con el (ahora tan conocido) slow movement, en cualquier afición que nos obligue a parar, relajar la mente, concentrarnos en una tarea concreta.

Hoy hablamos del patchwork. Existe la creencia que esta técnica de juntar varios trozos de telas surge en 1800 en la comunidad Amish (otro día ya ahondaremos en este tema). Pues es el patchwork una de los hobbies que se ha puesto de moda tanto en el mundo rural como en las grandes ciudades. Marcas como Monita Salero, componen como si de una melodía se tratara, patchwork para bebés artesanales que parecen sacados de un cuento de hadas. Nos gusta que todo vuelva, ¿o quizás nunca se fue? Nos gusta que las tradiciones se conserven y que marcas como la citada velen por su preservación, dándoles un toque de elegancia y modernidad que para nada riñen con los patchworks que hacían nuestras abuelas.